Diario de una Derdeba

Por Paulina Muhape

Una familia organizaba una Derdeba en esa calurosa noche del 11 del junio en Tánger, Marruecos. La casa se encontraba entre callejuelas laberínticas típicas de las medinas árabes. Íbamos acompañados por Angel Lafuente Laarbi, terapeuta sufi, investigador del trance cinético, músico, miembro de la Hermandad Gnawa.

Derdeba en Tánger. Foto de Paulina Muhape

Derdeba en Tánger. Foto de Paulina Muhape

Derdeba significa danza, tumulto, enloquecimiento, aniquilación del ego ignorando la mente, fuerza de la pureza del Ser sometido a la voluntad de Dios. Presenciaríamos una ceremonia de curación donde la música y la danza jugarían un papel muy importante.

El patio de la casa estaba decorado como si de una boda se tratase, las mujeres atareadas en la cocina, los hombres vestidos con túnicas blancas, recibían a los familiares y vecinos que deseaban participar de esta lila o noche de derdeba. En poco tiempo el patio de la casa estaba rebosante y la procesión que daría comienzo al ritual. Las voces de tierra africana y el ritmo profundo marcado por los tambores y las craqueb (instrumento parecido a las castañuelas) iniciaban una llamativa plegaria.

Ya dentro del recinto de la casa la música seria casi constante durante las siguientes 13 horas. El guembri, el instrumento más relevante, puntea los ritmos y marca los tiempos. Su poder de vibración acompañado por las craqueb inducía a los participantes al estado alterado de conciencia. Las personas una a una entraban al círculo divino de forma voluntaria, dejándose arrastrar por el sonido y la danza.  Movimientos espontáneos suaves y violentos. Controlados y descontrolados. Dicen que se despiertan espíritus buenos o perversos. Las personas que participan deben ser tapadas por telas de diferentes colores según sea el santo que este influyendo en ese cuerpo. Como en un exorcismo, algunos llegan a retorcerse desaforadamente hasta que salen o les sacan del trance. Cuando vuelven al grupo reflejan unos rostros amables y pacíficos, dispuestos a seguir con los cantos y bailes.

Derdeba en Tánger. Foto de Paulina Muhape

Derdeba en Tánger. Foto de Paulina Muhape

7 colores se utilizaron en toda la ceremonia y cada uno vinculado a un santo del panteón gnawi. Cada una de las 7 partes, no solo lo marcaba un color, sino también oraciones, ofrendas, sacrificios, bailes y músicas. Las personas bailaban en trance con una tela de color en la cabeza, mientras sus familiares pedían por ellos y les protegían de posibles caídas o golpes. Y entre todo este bombardeo musical, de colores y bendiciones, una vasija de barro con incienso fue la compañía perpetua de todo el ritual, limpiando con su aroma lo que ellos consideran “malos espíritus”.

Dos gallinas fueron sacrificadas y con la sangre adherida en el cuchillo marcaron la frente de los dueños de la casa. La melodía no dejaba de sonar y la fuerza de la danza parecía no rendirse.

Por la mañana, sonaba ya la última percusión dando lugar a un particular momento: “El baile del loco”, una  invocación a los buhalis  requeridos para la curación de las personas con enfermedades o desarreglos psíquicos. Vestidos con ropas llenas de remiendos aunque esa vez, no se les tapó la cara. Esta parte de la ceremonia, según parece se practica  esporádicamente ya que en ciertos casos tienen que encadenar a los enfermos para que no se puedan escapar.

Como gran final y hasta que los instrumentos dejaron de sonar se creó un momento apoteósico de gran euforia donde todos dejaron que sus emociones terminaran de salir. Como premio a tan larga noche el gentío se abalanzó hacía el cuscús que previamente había sido bendecido durante la danza anterior. Poco a poco el patio se fue quedando vacío, en silencio y con el recuerdo de una velada muy especial.

Pra ver más fotos de la derdeba: aquí

~ por trancesdocumental en agosto 14, 2009.

Una respuesta to “Diario de una Derdeba”

  1. No creo en que en “estos ” estados alterados de conciencia actue ,”eso” que llamamos Dios ,aca en esta gente desaforada ,sòlo actuan las emociones de cada una de ellas,estas personas se juntan,porque asi mientras las miran otros, màs se posesionan, tipicas histericas con pensamientos delirantes,se descargan y luego se ve…,quedan como mansitas…,pero nadie ,nadie sale de eso con algun conocimiento para la humanidad,por eso digo que ahi en esos casos no actua Dios…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: